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En busca de soluciones: Candidatos para director deportivo

Que el Valencia CF necesita un director deportivo es un secreto a voces. Cada partido que pasa, y ante la falta de explicaciones dentro del terreno de juego, más convencido estoy. Aunque en realidad, es sólo una de las muchas figuras que necesita para hacer frente a la profunda reestructuración interna de la que habló en su día Layhoon y que necesita la entidad.
Sin embargo, de todas las figuras que hacen falta en el club, si hay que elegir una sola, me quedo con la que le dé sentido común a la parte futbolística del club es la más importante de todas. La pasada temporada fue un espejismo -aún se notaba la mano de Rufete– pero la presente es un auténtico desastre, por resultados, por sensanciones, por juego… Los últimos veinte minutos en Anoeta demuestran que la plantilla está pésimamente mal confeccionada, mal preparada físicamente y con pocos recursos para sobreponerse a cualquier revés.

Si hay que elegir una figura que entre ya en el Valencia, ésta tiene que ser la que le dé sentido común a la parte futbolística del club es la más importante de todas.

Sin embargo, de todas las figuras que hacen falta en el club, si hay que elegir una sola, me quedo con la que le dé sentido común a la parte futbolística del club es la más importante de todas. La pasada temporada fue un espejismo -aún se notaba la mano de Rufete– pero la presente es un auténtico desastre, por resultados, por sensanciones, por juego… Los últimos veinte minutos en Anoeta demuestran que la plantilla está pésimamente mal confeccionada, mal preparada físicamente y con pocos recursos para sobreponerse a cualquier revés.

Además de poner orden en lo que sucede en el terreno el club, que explique porqué la plaga de lesiones, la mala preparación física, si son necesarios fichaes o no, el club necesita una persona que reciba las ofertas de jugadores, un hombro al que pueda encomendarse el entrenador cuando las cosas vienen mal dadas; un jefe al que los jugadores puedanquejarse cuando algo no funciona (como ahora). Las escalas y la organización interna son vitales en un grupo de trabajo. Alguien que conozca el club, el fútbol en general y el mercado en particular es necesario como el respirar.

Estaba en estas reflexiones después de la derrota en Anoeta cuando me acordé de César Sánchez, al que el otro día vi en Mestalla tras la victoria contra el Granada. El ex jugador iba entre la masa de aficionados que abandonaban el estadio. Hacía tiempo que no lo veía, y eso que es un habitual comentando partidos para Cope. El ex guardameta iba enfrascado en sus cosas, viendo el móvil y a buen seguro repasando resultados de alguno de la multitud de equipos por los que ha pasado.

«Este cuadraría como director deportivo seguro», pensé en aquel momento para mis adentros. Licenciado en económicas, con el título de director deportivo, los tres carnets de entrenador, habla inglés…. César se sacó la carrera mientras jugaba. Recuerdo que en su etapa como valencianista era uno de los líderes naturales del vestuario a pesar de llegar mayor a nuestra ciudad. En aquel tiempo, dicen, sus compañeros ya le pedian asesoramiento para sus inversiones dada su capacidad y su precocidad para los negocios.

De hecho, me cuentan en el club que fue uno de los candidatos que han sondeado para sustituir a Curro Torres en el Mestalla, pero yo lo veo preparado para más.

Seguro que si hubiera un concurso-oposición para ser director deportivo, César sería de los que más puntos tendría. Es un tío preparado que, desde la humildad, ha hecho ímprobos esfuerzos por formarse. Y la recompensa le va a llegar tarde o temprano.

¿Vicente, Mendieta, Giner, Juan Sánchez…?

A partir de ahí, proponerle una terna de candidatos a Peter Lim y Layhoon me resulta sencillo. ¿Y Por qué no Vicente? Me consta que en el Valencia es un nombre que gusta -desconozco para qué puesto-; y nadie puede olvidar que el zurdo es por méritos propios santo y seña de la entidad, uno de los mejores en la mejor época del club, ve fútbol, mucho fútbol y jugó dos años en inglaterra, en experiencia e idioma extranjero va sobrado, algo que debe valorar el Valencia cuando elija a su nuevo director deportivo, si es que finalmente se anima. Además, en la guerra que se estableció entre las candidaturas para hacerse con el poder del club, tuvo la habilidad de no mezclarse con ninguna, cosa que ahora dificulta el acceso al Valencia a hombres como Albelda o Carboni.

Seguro que me dejo decenas de nombres en el tintero, candidatos que a unos les parecerán mejores; pero en lo que estaremos de acuerdo es que el Valencia necesita que alguien que sepa bien de fútbol y conozca cómo se mueven los mecanismos internos de este deporte, entre en el club más pronto que tarde.

A partir de ahí, proponerle una terna de candidatos a Peter Lim y Layhoon me resulta sencillo. ¿Y Por qué no Vicente? Me consta que en el Valencia es un nombre que gusta -desconozco para qué puesto-; y nadie puede olvidar que el zurdo es por méritos propios santo y seña de la entidad, uno de los mejores en la mejor época del club, ve fútbol, mucho fútbol y jugó dos años en inglaterra, en experiencia e idioma extranjero va sobrado, algo que debe valorar el Valencia cuando elija a su nuevo director deportivo, si es que finalmente se anima. Además, en la guerra que se estableció entre las candidaturas para hacerse con el poder del club, tuvo la habilidad de no mezclarse con ninguna, cosa que ahora dificulta el acceso al Valencia a hombres como Albelda o Carboni.

El caso es que pensar en esa época gloriosa del valencianismo, en aquellos jóvenes jugadores convertidos ahora en maduros candidatos y no reparar también en Gaizka Mendieta es mentir a la historia. Tras consagrarse en Valencia y dejar una pasta en el club, su inquietud por conocer cosas nuevas le permitió hacer carrera allende de nuestras fronteras y aprender de otras Ligas, de otras estructuras.

Mundialmente conocido, es un habitual de Paterna, santo y seña del club, domina el inglés, las relaciones públicas y sabe de fútbol. ¿Qué más se puede pedir? Sin duda Mendieta encajaría.

¿Y por qué no Fernando Giner? Reconozco que su principal virtud es su calidad como persona. Lleva años trabajando gratis para el Valencia. Además, a las cualidades que los demás tambien atesoran (Santo y seña del club, conoce el fútbol etc…), el presidente de la Asociación de Futbolistas del Valencia CF, añade una amplia experiencia dentro del mundo del fútbol institucional. Bien relacionado a nivel federativo, acaba de sacarse el título de director deportivo y quiere y conoce al Valencia CF más casi que a su propia vida.

Pero nombres hay muchísimos… Fernando Gómez, Juan Sánchez (que ya fue secretario técnico y conoce la materia) la lista es amplísima… Hasta Alesanco si me apuran… O Robert Fernández (Lástima que se fuera al Barça…)

Seguro que me dejo decenas de nombres en el tintero, candidatos que a unos les pareceránmejores, que los que yo propongo; pero en lo que estaremos de acuerdo es que el Valencia necesita que alguien que sepa bien de fútbol y conozca cómo se mueven los mecanismos internos de este deporte, entre en el club más pronto que tarde.

¿Y quién lo elige?

Otra cuestión bien distinta será saber quién elige al director deportivo y cómo convencer aPeter Lim (si no lo está ya) que necesita rodearse de gente que sepa del fútbol español… En todo caso, lo que el club no puede permitirse es otra temporada diseñada e ideada por gente que no conozca de primera mano la Liga y un agente como Jorge Mendes. Otro año con unrepresentante manejando los hilos de la entidad desde el despacho del dueño y pensando más en sus intereses que en los del Valencia sería una hecatombe. Feliz semana.

David Torres

Delegado ElDesmarque Valencia 

Los cuatro jinetes del Apocalipsis

Reconozco que he tenido que zambullirme en mi vieja Biblia y en mi nueva Wikipedia para refrescar mis recuerdos sobre quienes eran los cuatro jinetes del Apocalipsis. A modo muy resumido, y con el permiso de los eruditos en la materia, les diré qye son la representación metafórica que San Juan hace su Libro de las Revelaciones (Nuevo Testamento) sobre diferentes eventos o males que tendrán lugar al final de los tiempos. Éstos son cuatro caballeros que aparecen montados en sendos jamelgos blanco, rojo, negro y un cuarto amarillo y que representan: el caballo rojo, la guerra; el Caballo negro es el hambre; el Caballo amarillento, la enfermedad; y el Caballo blanco, representa para algunos la muerte porque todo lo vence, aunque en este último hay disparidad de opiniones.

La visión debió ser, valga la redundancia, apocalíptica y, sin duda, muy instructiva cuando fue escrita en el siglo I o II por San Juan el Evangelista. Seguro que los primeros cristianos se asustaron al verlo u oírlo -que no leerlo- tanto como Gary Neville y los aficionados delValencia deben de estar si no atienden a las revelaciones o señales vividas en los últimos tiempos y, por ende, no aplican sus enseñanzas.

La paz y la paciencia

Porque en el Valencia, a pesar de la paz y la paciencia que pide Layhoon, ya hemos conocido al caballo rojo, personificado por las muchas guerras sociales vividas. La última sin ir más lejos entre Amadeo Salvo y Nuno Espírito Santo y que, a la postre, ha terminado con los dos fuera del Valencia, y con un club desestructurado sin director deportivo ni organización interna suficiente para regirlo.

Tambien hemos visto pasar al caballo negro. Los cuarentones hemos vivido la peor época de sequía de títulos de la historia del club (entre 1980 y 1999). El hambre era atroz y nos saciamos durante una década gloriosa hasta que en 2008 volvió la hambruna. De eso ya han pasado ocho años y la sequía de éxitos vuelve a asolar nuestras vidas de aficionados. Hemos presenciado como el club estaba al borde de la desaparición y cómo tuvo que aparecer Peter Lim para que casi cien años de historia no se fueran al garete. ¿Cuánto tiempo más tendremos que estar famélicos? Probablemente mucho si las cosas no cambian radicalmente y no aprendemos de las enseñanzas presentes para aplicarlas en el futuro.

La dirección, la empresa, Peter Lim y Layhoon son todo voluntad, pero les faltan horas de rodaje. Probablemente las mismas que no tenía Nuno y que ahora Gary Neville echa en falta para hacerse con las riendas del equipo. El inglés es todo ganas y pundonor, pero le falta tiempo y eso es justo lo que no tiene.

Por si ésto fuera poco, en la actualidad vivimos en la época del Jinete Amarillo o el de la enfermedad. Nuestro presente está dominado por una enfermedad (la de juventud y la falta de experiencia) que asola desde el primero al último de los estamentos de la entidad. La dirección, la empresa, Peter Lim y Layhoon son todo voluntad, pero les faltan horas de rodaje. Probablemente las mismas que no tenía Nuno y que ahora Gary Neville echa en falta para hacerse con las riendas del equipo. El inglés es todo ganas y pundonor, pero le falta tiempo y eso es justo lo que no tiene.

¿Y que decir de la plantilla? Sin duda éstos son los principales aquejados por los cascos del caballo amarillo; son los casos más graves de la enfermedad de la experiencia. En cuanto han venido mal dadas y el equipo ha tenido que luchar en varios frentes con los veteranos relegados a segunda fila por Nuno, el bloque ha temblado como un flan; los jugadores han pecado de falta de personalidad y de falta de experiencia para sacar adelante una situación que se ha complicado semanas atrás.

Si bien es cierto, el empate ante el Real Madrid, más por las formas que por el resultado en sí, abre un poco la puerta de la esperanza para los valencianistas, que sin embargo no pueden olvidar que este equipo bisoño e inexperto navega todavía a años luz de las plazas de la Liga de Campeones. Porque el empate ante el Madrid es tan bueno como insuficiente.

El equipo se abraza tras el 1-1. (Foto: La Liga)

Empieza el mes de enero. Me consta que en el club empezando por Layhoon y el propio Gary Neville han detectado las enseñanzas de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis y quieren aplicarlas. Evitemos pues conocer al cuarto jinete, el que monta Caballo blanco; que sería de nuevo dejar la planificación deportiva en manos de Jorge Mendes (ya sea en el mercado de invierno o en el de verano). Es decir, basta de Abdennoures, Aderllanes Santos y demás. Pues no olviden que el jinete blanco representa la muerte. Por cierto, ¿qué tal si aprovechamos que Benítez está por Valencia para repescarlo? Que los Reyes les traigan muchas cosas y al Valencia y al resto de equipo valencianos buenos resultados, que falta les hace. Feliz semana.

David Torres

Delegado de ElDesmarque Valencia.