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Archivo mensualnoviembre 2016

The Queen Layhoon Chan, la banda sonora de una presidenta en apuros

Esta es la historia de Layhoon Chan, presidenta del Valencia CF. El sábado me levanté reventado. La Junta General de Accionistas me había dejado roto de cansancio y el cerebro lleno de ideas desordenadas. Necesitaba tumbarme y pensar sobre lo ocurrido. Así, mientras Víctor hacía deberes, no sé bien por qué me dio por ponerme Queen. El grupo inglés me encanta, no diría que es mi preferido, pero para los cuarentones desde luego es una parte muy importante de la banda sonora de nuestras vidas.

Víctor me miraba raro, así que, por aquello de ejercer de padre formador, tiré de youtube y le fui poniendo una a una las canciones del mítico concierto «Live at Wembley» de 1986. Él y yo alucinamos con la fuerza de Freddie Mercury, con sus letras, con sus mensajes… Víctor no pestañeaba y yo ensoñaba mezclando títulos de canciones con las intervenciones de los accionistas y las respuestas de Layhoon de una asamblea tensa, movida, pero constructiva.

Minimicé la pestaña del youtube y, a medida que iba repasando el listado de canciones ordenaba lo sucedido en la Feria de Valencia el pasado viernes con la sensación de haber asistido a un punto de inflexión en la historia reciente de la entidad. La llegada de Peter Lim, Meriton y, sobre todo Layhoon Chan, ha sido un bálsamo económico para el Valencia CF, pero creo que les vendrá muy bien haber escuchado a los accionistas quejarse porque no quieren ver a su club flirteando con el descenso o malgastando millones en fichajes poco o nada rentables.

Se creó -sigo la lista de canciones del concierto, una especie de magia (A Kind of Magic) en el que casi medio centenar de valencianistas provocaron que la presidenta se sintiera bajo presión (Under Pressure), quizá una presión mayor de la esperada. Es cierto que ella, como mujer inteligente que es, desde el estrado se defendió con fiereza y argumentos e hizo quealgún otro como Zorío mordiera el polvo (Another One Bites the Dust) cuando quería sacar tajada deformando la realidad -una vez más- a su antojo.

Por momentos, y viendo que la Junta se alargó por espacio de siete horas entre pitos y flautas, uno se preguntaba Quién quiere vivir para siempre (Who Wants to Live Forever) pero, como bien dijeron varios accionistas desde el atril, el Valencia es para los allí congregados el Amor de su vida (Love of My Life).

Portada del disco de aquel mítico concierto en Wembley.

Es evidente que el Valencia debe experimentar un cambio tan profundo como el que nos cantaba Freddie Mercury en Bohemian Rhapsody, sin duda mi canción preferida del grupo. Se me ponen los pelos de punta recordando aquellos «Mamá, acabo de matar a un hombre… (…) Mamá, la vida acababa de empezar…» Y es que, la Junta -lo dijo la propia Layhoon– debe servir para resetear los errores pasados y no volver a cometerlos. Es verdad que palos le cayeron, muchos de ellos justificados, pero claro, eso ella ya lo sabía. No en vano, empezar la Junta reconociendo que el Valencia no celebrará su aniversario en el nuevo estadio y que debes 31.4 millones de euros porque Europa quiere recalcular de forma usurera un préstamo que ya pagaste, es un trago amargo para cualquier accionista.

Con todo, y pese al aluvión de críticas, al final los amigos siempre serán amigos Friends Will Be Friends porque todos los valencianistas están en el mismo barco. Pensar que Peter Lim ha venido al Valencia a llevárselos crudos es ser muy ingenuo. Hay un millón de formas más sencillas de ganar dinero invirtiendo cien millones. También es cierto que no basta con ponerlos y que, si queremos volver a escuchar pronto el We Are the Champions en Mestalla (en aquel concierto del 86 fue la primera vez que lo oí y ya me enamoró), hay que ponerse las pilas y aprender. Cuando la gente sospecha de Jorge Mendes y cuestiona el bajón de ingresos publicitarios y de gestión no lo hace por fastidiar, sino porque quieren al club y quieren que esté entre los mejores, no arrastrándose deportiva y socialmente. Dicho esto dónde toca, que no es otro lugar que la Junta de accionistas, llega el momento de recapitular. En este sentido, me parece justo exigir a Meriton que se pongan las pilas en el área deportiva, no tanto en el área económica porque la gestión heredada fue lamentable.

Pero lo que es evidente es que  derrotas como las de Vigo no hacen más que alimentar las dudas sobre el proyecto y que tiemblen los pilares del club y de una afición que poco le queda por hacer que no sea acabar como hizo Queen aquella memorable noche en el estadio de Wembley entonando el God Save the Queen (Dios Salve a la Reina) y deseándole suerte y tino con los fichajes a Layhoon porque sus éxitos y sus errores serán los nuestros. Feliz semana.

David Torres

Delegado ElDesmarque Valencia

Opinión publicada en ElDesmarque Valencia.